La neuroplasticidad es un proceso que debemos "forzar" mediante la repetición intensiva, la motivación y, sobre todo, la especificidad de la tarea. Aquí es donde el exoesqueleto deja de ser ciencia ficción para convertirse en una herramienta de precisión ortopédica y neurológica. En este proceso, Marsi Bionics desempeña un papel fundamental.

De la terapia convencional a la asistencia robótica activa

Tradicionalmente, el entrenamiento de la marcha en PCI se ha limitado a bipedestadores estáticos o entrenadores de marcha pasivos. Sin embargo, el cerebro humano no aprende a caminar simplemente por estar de pie; aprende mediante el feedback propioceptivo y el ciclo de marcha fisiológico.

La tecnología desarrollada por Marsi Bionics (con el sistema ATLAS 2030) ha supuesto un cambio de paradigma por tres razones fundamentales:

Impacto en la neuroplasticidad y la motivación

Desde la perspectiva de la neurociencia, el entrenamiento de la marcha con exoesqueleto optimiza el Aprendizaje Motor. Para que exista un cambio cortical, el estímulo debe ser:

El impacto en la autoestima e inclusión

El uso del exoesqueleto representa una herramienta potente para transformar la movilidad pasiva en una experiencia motora activa, con beneficios que trascienden lo físico para impactar profundamente en la participación social y la autoestima del niño.